La agricultura del carbono
El suelo constituye uno de los recursos naturales más importantes del planeta, y está estrechamente ligado a las prácticas agrícolas que se producen en él.
Vivimos un momento abrumador de cambios tecnológicos, y el sector agro no se ha quedado relegado. En los últimos años se han desarrollado muchas tecnologías que pueden ahorran tiempo y dinero a los agricultores.
Algunas de estas nuevas herramientas agro como la teledetección, tienen como objetivo ser más eficientes en las aplicaciones de fertilizantes, tratamientos y riegos, ello puede conllevar un ahorro de costes y un aumento de las producciones. Además estas prácticas conllevan una reducciones de imputs de origen químico y por lo tanto una mayor sostenibilidad ambiental.
Otra de las nuevas tecnologías de uso más habituales actualmente son las sondas de humedad de suelo, con las que podemos controlar el comportamiento del agua en nuestros suelos con el fin de optimizar su uso. Esta optimización nos permite no sólo ahorrar consumos, sino también ajustar las dotaciones de agua según la fenología del cultivo con el fin de mejorar la calidad de las cosechas.
Por otro lado, y no por ello menos importante, los softwares de gestión de costes agrícolas son otro de los puntos de valor que debe considerarse en cualquier explotación. El control económico y agronómico de la explotación a nivel de parcela permite tomar decisiones objetivas con el fin de mejorar la rentabilidad económica de la finca.
Como técnicos, estamos continuamente buscando nuevas herramientas que nos permitan obtener información fiable de campo para ser más precisos en nuestras recomendaciones. Utilizamos sondas de nutrición, sensores de campo y otras herramientas y análisis que nos hacen tomar decisiones más objetivas.
El suelo constituye uno de los recursos naturales más importantes del planeta, y está estrechamente ligado a las prácticas agrícolas que se producen en él.